El cacao ya era cultivado por los mayas hace más de 2500 años.
Era apreciado como reconstituyente que daba fuerza y despertaba el apetito sexual.
El cacao nos aporta hidratos de carbono, vitaminas, minerales, fibra, nos da energía y es un complemento antioxidante
Existe una leyenda que dice que un pastor de Abisinia (actual Etiopía) llamado Kaédi observó el efecto tonificante de unos pequeños frutos rojos de arbusto en las cabras que lo habían consumido en los montes, efecto comprobado por él mismo al renovarse sus energías. Las tribus africanas molían sus granos y alimentaban a sus animales y aumentar la fuerza de los guerreros”.